"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")
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11 feb 2012

LA HABITACIÓN ROJA, "Ayer" También los verdugos se merecen su canción (2012).


El último disco de La Habitación Roja, “Fue eléctrico” se publicará el 27 de febrero pero ya hay un adelanto sorprendente, “Ayer”, un tema que aparentemente trata el manido asunto del desamor, pero que lo hace desde el punto de vista del verdugo, no de la víctima. Y es que siempre hay palmaditas en la espalda para el abandonado; canciones para que eche vinagre a las heridas si quiere revolcarse en la tristeza; siempre le queda el halo poético del derrotado, la esquina de la barra de bar y la comprensión. Pero ay del verdugo… el que abandona sólo es un canalla. Ni palmaditas, ni  compresión. La sensación de sentirse culpable por querer tirar la toalla y por no sentir no tiene demasiadas canciones. “Ayer” es una de las pocas, y es tan bonita como agria.

4 sept 2011

LA HABITACIÓN ROJA, "Van a por nosotros" Una canción para lo que está sucediendo (Capítulo XXXII; cambiamos la constitución) (2005)

Ya dije en alguna ocasión de que este no es un blog político. Pero tampoco da la espalda al mundo, y en el Manifiesto de Gabba Gabba Hey! dice que una canción no es sólo una canción. Y hay canciones que salen a la superficie cuando algo sucede. El ajusticiamiento de Bin Laden tenía como BSO a Spindrift; la crisis a Disco Las Palmeras! o The Little Flames aunque intuyo que va a haber mucho más; las elecciones municipales y el 15-M me recordaron a Veronica Falls… Seguramente nada me ha movido tanto las entrañas desde que en mayo echó a andar esto como la reforma de la constitución española; un acto concreto, otro más, de rendición de la política a la economía, de traición a la ciudadanía, a la que no se ha informado y no se la deja participar en la toma de decisiones trascendentes para su futuro y el de sus hijos. No es lugar este para vomitar el desprecio que me produce la crisis, su origen, consecuencias y la incapacidad de dirigentes españoles y mundiales para solucionarla en vez de profundizarla. Pero este sí es lugar para canciones del siglo XXI, y la primera reforma seria de la constitución española desde 1978, tiene banda sonora.