Un sábado de noviembre de 2003, Marco Antonio se subió al escenario de una sala de Pamplona. Nadie sabía que sería su último concierto. En los ochenta, había llevado una vida de excesos y punk como cantante de Tijuana in Blue y esa banda disuelta hacía una década había vuelto a los escenarios. Marco Antonio volvía a ser Eskroto, su antiguo nombre de guerra. Por el camino se le conoció como Gavilán, cuando cansado, se había retirado a México y al volver fundó la también excesiva banda Kojón Prieto y los Huajolotes. Pero ese sábado Marco Antonio volvía a los orígenes, tocaba en casa acompañado de El Drogas de Barricada y otros músicos amigos. El telón se abrió cuando Marco Antonio terminaba unos versos de Bequer; “¡Dios mío, Dios mío, qué solos se quedan los muertos!” y cuentan las crónicas que fue memorable. Uno de los privilegiados asistentes ese día al concierto era Francis, voz del grupo vasco Doctor Deseo. Al acabar se fundió con Marco Antonio mientras este, emocionado, le dijo “abrázame y no me digas nada”. Al día siguiente, Marco Antonio, Eskroto, decidía quitarse la vida ahorcándose con 38 años. Esta es la canción que Francis compuso en su recuerdo.
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4 may 2012
DOCTOR DESEO, "Abrázame" Los abrazos valen de mucho y las palabras de nada (2004).
Un sábado de noviembre de 2003, Marco Antonio se subió al escenario de una sala de Pamplona. Nadie sabía que sería su último concierto. En los ochenta, había llevado una vida de excesos y punk como cantante de Tijuana in Blue y esa banda disuelta hacía una década había vuelto a los escenarios. Marco Antonio volvía a ser Eskroto, su antiguo nombre de guerra. Por el camino se le conoció como Gavilán, cuando cansado, se había retirado a México y al volver fundó la también excesiva banda Kojón Prieto y los Huajolotes. Pero ese sábado Marco Antonio volvía a los orígenes, tocaba en casa acompañado de El Drogas de Barricada y otros músicos amigos. El telón se abrió cuando Marco Antonio terminaba unos versos de Bequer; “¡Dios mío, Dios mío, qué solos se quedan los muertos!” y cuentan las crónicas que fue memorable. Uno de los privilegiados asistentes ese día al concierto era Francis, voz del grupo vasco Doctor Deseo. Al acabar se fundió con Marco Antonio mientras este, emocionado, le dijo “abrázame y no me digas nada”. Al día siguiente, Marco Antonio, Eskroto, decidía quitarse la vida ahorcándose con 38 años. Esta es la canción que Francis compuso en su recuerdo.
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