Reconozco que no es un grupo que escucho, que siga desde años, ni siquiera que me gusten especialmente. Su estilo tan personal, mezcla de country-folk, rock psicodélico, progresivo… (imposible para mí de describir) puede que les confiera personalidad y originalidad. Y eso en esta época de corta y pega y a menudo de copia del pasado en vez de reinterpretación o invención a partir de lo que nos legaron los clásicos del rock… pues es un punto a su favor. Pero la música, fuera de lo artístico-intelectual, es algo más simple y personal, más vitalista, menos racional, y se resumen finalmente en un… “me llega o no me llega”. Bien, pues My Morning Jacket, alabados por crítica y público, a mi no me llegan. Mejor dicho… no me llegaban.