"Suavemente, como un susurro... te apuñalo. Dulcemente, sin que casi te des cuenta... te lo escupo. Inocentemente te digo que no olvidaré nada de lo que hiciste. Como en una negra nana te pido además que lo sigas haciendo. Y que tú y yo, sin ser Romeo y Julieta, seguiremos adelante con la función." Eso es lo que viene a decir en una interpretación libre de la letra, todo con la voz de un ángel (en este caso Camille alias "Miss Cheeky"), a ritmo lento influído de la bossa-nova... Los reproches de amor se tragan peor de ese modo. Pero hay que reconocer que escuchar ese temazo en un lugar recogido debe llegarte muy adentro... más aún de lo que ya llega ahora, a pesar de que no somos la diana del dedo acusador de Camille.
