Ahora, que hace setenta años que se estrenó La Película. Ahora
que hace setenta años que Rick dejó que ella cogiera ese puñetero avión. Que no
cuesta pensar en blanco y negro, que es de noche y hace frío, que está todo en
silencio. Ahora dan ganas de ser clásico, de soñar con que Ilsa vuela con el
corazón en un puño aguantándose porque hace lo correcto. Dan ganas de imaginar que le acompaña no la
melodía de “As Time Goes By”, sino otra
canción. Leonard Cohen sería suficientemente triste para regodearse en la
desgracia, pero entonces apenas era un niño. Sesenta años después, pensando en La Película , hay una mujer que
es capaz de heredar el canto hablado de Cohen y regalarle esa melodía lúgubre
para el viaje hacia una libertad vacía y solitaria a la bella Ilsa.