Hay canciones que desde los primeros acordes sabes que te son extranjeras. Que no pertenecen a tu patria de sonidos identificables. Que sabes que musicalmente son otro idioma, que no las entiendes. En mi caso, mi patria es amplia y se ensancha cada vez más. Como la propia música, que al fin y al cabo va camino de una sola patria en la que se fusiona prácticamente todo. Pero a veces pasan cosas extrañas, y sabiendo que una canción te es ajena, si abandonas los prejuicios, puede llegarte dentro. Incluso si cuando comienza el vocalista a cantar y descubres que lo hace en catalán y no estás para nada acostumbrado a escuchar música en ese idioma… sigue llegándote. “Calgary 88” es uno de esos temas, del grupo mallorquín Antònia Font. La escuché por casualidad hace poco tiempo y consiguió llevarme precisamente a ese año, 1988.
