"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")
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8 dic 2012

LORDS OF ALTAMONT, “Ain´t It Fun” Versionando el himno de los Dead Boys (2011).



Este sitio será del siglo XXI pero la música de ahora es hija mestiza de las últimas décadas del siglo XX y yo mismo soy hijo físico deseado de ese siglo. Podré escuchar lo de hoy, es “nuevo”, es el momento que vivimos, es nuestro mundo… pero quién no siente que de algún modo estuvo en la Caverna con los Beatles; en Woodstock o la isla de Wight; en el San Francisco de flores en el pelo; en New Haven cuando Jimbo fue detenido en el escenario; en el Detroit de la Motown o en las calles del Londres del 77. Son lugares comunes y son refugios. Especialmente esos rincones de Manhattan a mediados de los 70 tan cercanos ya  la vez tan lejanos de Wall Street. Allí donde convivían el paro juvenil, la delincuencia, el bajón de la heroína y la resaca de los años 60, los tirados anónimos y los genios como Dylan, Cohen, Kubrick, Arthur Miller a las puertas del Hotel Chelsea, el Greenwich Village, el Lower East Side. Una imagen romántica, decadente, pero dura. El Nueva York dormido y aburrido que estaba explotando. Los Dead Boys llegaron a la Gran Manzana llamados por los Ramones, los inadaptados sociales, los creadores de ese sonido acelerado y casi provocador llamado “punk” que hacía juego casi con lo desagradable del momento. Dead Boys harían uno de los himnos históricos de la desesperación de esa generación, la primera a la que le habían prometido todo y que no tenía nada. Por el camino se llevaron la gloria de ese tema los Guns & Roses, con una versión-copia (perdón, no me gustan los G&R ni de coña). Treinta años después “Ain´t It Fun” es más real que en los 90. Y The Lords of Almont es sólo una excusa.