"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")

1 jun. 2011

EL COLUMPIO ASESINO, "Toro" Subida al cielo y bajada a los infiernos en una canción (2011)


El Columpio Asesino es un grupo del que uno sospecha si acude a él con prejuicios. Un rockero clásico demasiado suspicaz diría que “no es rock”, que “es raro”, que “es pretencioso”, que son “unos modernillos haciéndose los interesantes”. Quizá es lo que pensaron a finales de los 60 de una banda como la “Velvet Underground”, de la cual hoy parece que medio planeta musical se siente influenciado pero que en su momento compraron sus discos Andy Warhol y cuatro más. Porque escuchar a El Columpio Asesino choca, desde luego. En castellano (aunque cantan en inglés y euskera ocasionalmente) no se escucha tan frecuentemente esa crudeza cercana no se sabe bien si al nihilismo más libre o al surrealismo más onírico.

La irreverencia claro que ha sido una seña de identidad del rock y yo diría que especialmente del realizado en España; desde el gamberrismo de Siniestro Total, al dedo en la llaga sin eufemismos del llamado “rock radical vasco”, pasando por la ironía fina o gruesa de Los Nikis o los actuales Punsetes. Albert Pla es un caso aparte y se permite el lujo de ser surrealista, gamberro, provocador, agitador, poeta y nihilista al mismo tiempo, al igual que Robe Iniesta, aunque éste último lo mezcle en la misma canción y le de un sentido mucho más existencial. Pero El Columpio Asesino es otra cosa. Su temática (como su música y estilo) es ecléctica, pero la forma suave de cantar no engaña lo que hay detrás; muy poco humor para acudir a lo más instintivo del ser humano, que siempre es oscuro.

Este año han sacado ya su cuarto disco, “Diamantes” (febrero, 2011), en una línea felizmente continuista (quizá un sonido más limpio) porque son respetados, esperados y valorados por crítica y público. Escaso público, sí, qué se le va a hacer. A veces lo underground no vende demasiado y no llega a suficientes personas que quizá pudieran interesarse en ocasiones en otras cosas alejadas de la cultura más “oficial o promocionada” por los medios de comunicación. Porque la canción adelanto del disco, “Toro”, interesaría a mucha gente, estoy seguro.

El Columpio Asesino se creó en Navarra en el año 1999 (editaron el primer disco en el 2003) como un proyecto de amiguetes (que oían a los Pixies, Sonic Youth o The Clash. Querían hacer rock alternativo basado en lo que habían escuchado toda la vida actualizándolo. Vamos, que querían hacer lo que hace el típico grupo del siglo XXI. No es extraño que de sus influencias saliera una actitud y un sonido sucio y oscuro, que tiene un poco de pop, electrónica, rock y punk. No sé si será cierta la leyenda urbana que cuenta como los hermanos fundadores del grupo, Álbaro y Raúl Arizaleta, en plena adolescencia, robaban a una orquesta verbenera un amplificador… Pero si es cierta, confirma mi impresión de que todo el pose “cool” y experimental está teñido en el fondo de un sentido punkie de la vida.


“Toro” es un viaje vitalista de subida al cielo y bajada a los infiernos al mismo tiempo. Como cualquier noche guerrera. Y ese viaje está expuesto visualmente en un trabajado vídeo rodado en Normandía y el París más suburbial. Se citan a Berlín, la carretera, el speed, gafas negras, un azote, el precipicio, el baile, baños, los muertos, mataderos, el vicio… ¿Quién da más?




Letra de "Toro"

Vamos niña ven conmigo,
vamos hoy a divertirnos
yo te pintaré un bigote
necesito un buen azote

Maraca loca piano ardiente
nunca fuimos delicuentes
gafas negras en la noche
vamos niño sube al coche

Te voy a hacer bailar toda la noche,
nos vamos a Berlín no quiero reproches,
carretera y speed toda la noche

Con amigos y extraños
coincidimos en los baños
siempre te gustaron largas
amarga baja amarga baja

Ni valiente ni inconsciente
es la marca en nuestra frente
amantes en el precipicio
no me vengas con que es vicio
no me vengas con que es vicio
no me vengas con que es vicio

Subimos hasta el cielo
caímos hasta el fondo
lo apostamos siempre todo
bailando, danzando entre los muertos,
se hunden los cascabeles

Mataderos de uralita rodean la ciudad,
no caímos en la trampa hemos visto la cocina
nuestros hornos no nos gustan como huelen

Te voy a hacer bailar toda la noche,
nos vamos a Berlín no quiero reproches,
carretera y speed toda la noche

Te voy a hacer bailar toda la noche,
nos vamos a Berlín no quiero reproches,
carretera y speed toda la noche, toda la noche...


Página oficial de El Columpio Asesino
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