"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")

30 nov. 2011

LEONARD COHEN, “Show Me The Place” Señor Cohen, permítame que sea yo quien me quite el sombrero (2011).


Leonard Cohen es un género en sí mismo. Más aún, es mucho más que música, y lo digo yo, que creo que la música en sí misma es muchas cosas. Leonard Cohen es poeta, novelista, cantante… y mucho más; un hombre que transmite honradez en un mundo corrupto; un hombre sabio en un mundo en el que cualquiera habla sin saber; un hombre espiritual en un mundo en el que lo más profundo es un debate a muerte de telebasura… Un hombre extraño y extraordinario, fuera de su tiempo. Si este blog es de música del siglo XXI no es porque el tiempo que nos ha tocado vivir me aparezca especialmente admirable… Es simplemente porque es nuestro tiempo, aunque me entristezca… Leonard Cohen, el hombre atemporal, el que nunca estuvo a la moda, es un tesoro que envejece pero sigue reluciente. Su discurso reciente en la recogida del Premio Príncipe de Asturias de las Letras este 2011 es una buena muestra… No sé si estuvo más brillante o más emotivo.

29 nov. 2011

RADIO MOSCOW, “I Don´t Need Nobody” ”Rock psicodélico para tu alma” (2011).


Así hablan de sí mismos Radio Moscow; “rock psicodélico para tu alma”. Y desde luego no engañan. Escuchar “I Don´t Need Nobody” es volver al verano de 1967, y ver en la playa iluminado por una fogata la figura mayestática de Jimmy Hendrix con una cinta en el pelo contoneándose por lo que podría ser perfectamente su música. Todo en Radio Moscow suena a psicodelia blusera. Incluso las portadas de sus tres discos. Cualquiera diría que el bueno de Jimmy dejó unas cuantas canciones enterradas a modo de tesoro en algún lugar y estos chicos de Iowa lo descubrieron.
 

25 nov. 2011

JAVIER CORCOBADO, "Losing Touch With My Mind" Música para escapar (2011).


Losing Touch With My Mind la escucho ahora que es de noche; ahora que la prisa de los coches y la gente se ha parado; ahora que es una noche lenta, de no salir; ahora que con la puta crisis dan ganas de evadirse a otro mundo; ahora que hay tiempo de escuchar canciones de diez minutos con un intro de minuto y pico que te pone en estado zen; ahora que el rock psicodélico revive en esta versión de un clásico de Spacemen 3 a manos de Javier Corcobado; ahora que me gustaría que Lou Reed tuviera mi edad, y no hiciera ese bodrio infumable con Metálica; ahora que hay algo como esto que no sólo me recuerda a Velvet Underground, sino al Bowie que no se volvió pijo en los años ochenta.

18 nov. 2011

CAGE THE ELEPHANT, "Shake Me Down" A levantarse ¡joder! (2011).


“Shake Me Down” está considerado como uno de los mejores videoclips de este años 2011 y yo la considero una de las canciones con la letra más necesaria en esta época que nos ha tocado vivir. Esta canción es un soplo de aliento; un grito de orgullo y de confianza frente  la adversidad; un “quiero y puedo”. Un desafío a la tempestad que cada uno siente; desde el infierno interior hasta el infierno de los putos mercados. En momentos como ahora, como hoy, 17 de noviembre de 2011, en el que abres los periódicos y lees titulares ya conocidos sobre fotografías de personas sangrando, se necesitan canciones que den ánimos. “Protestas en 60 ciudades italianas contra los planes de austeridad”; “La policía dispersa a miles de manifestantes en Atenas”; “El BCE vuelve a salvar a España de adentrarse en la zona de rescate”; “Detenidos unos 170 manifestantes en las inmediaciones de Wall Street”; “Siria al borde de la guerra civil”… Todos los titulares del mismo día. En una época en que mueren en España más personas por suicidio que accidente de tráfico. En esta época además de la rabia, necesito que alguien cante de modo que den ganas de creer algo como lo que cantan Cage The Elephnat en “Shake Me Down”; “Incluso en un día nublado…mantendré mis ojos fijos en el sol”.

15 nov. 2011

MADEMOISELLE K, "A L´Ombre" La rabia, la electricidad, la protesta (2006).


Dicen que Francia mira mucho hacia atrás. Que se recrea en un pasado en el que París era el centro cultural del mundo; desde los últimos filósofos con influencia real en la gente, hasta genios de la literatura viviendo sin blanca; desde artistas que reinventarán el arte hasta exiliados de mil batallas perdidas que se refugiaban en bares y cabarets para lamerse las heridas. La bohemia francesa… la única bohemia verdadera. El francés era el idioma culto y daba igual que Nueva York fuera más moderna, Londres más poderosa y Berlín más amenazadora. Por eso la música del siglo XXI en Francia sigue anclada varias décadas atrás, sin alternativas que sorprendan fuera de Francia. Sigue mirando a sus clásicos, porque siguen amando demasiado a su idioma como para que se escuche fuera de Francia, ahora que ya no hay ningún idioma culto. La “chanson française” se sigue haciendo igual que en la época de Charles Aznavour. Pero un país con la potencia cultural que tiene Francia siempre produce excepciones que son de admirar y de alucinar; la irrupción de Mademoiselle K fue d admirar y alucinar… en colores.

11 nov. 2011

GLISS, “Morning Light” La luz de la mañana te señala con el dedo (2009).


Hay grupos que saben definirse. Que tienen muy claro lo que saben y quieren hacer. Que fondo y forma lo ponen al servicio de esa idea. Que saben que la música es más que sonidos bellos o divertidos para que la gente pase el rato. Grupos con alma. Gliss, este trío angelino injustamente poco reconocido son maestros en el lo-fi, ruidoso, distorsionado y a la vez melódico.  A menudo muy parecidos a The Raveonettes, quizá por eso sean ambos de mis grupos favoritos de este siglo. Shoegaze con ramalazos de dream pop y psicodelia, permaneciendo en oscuras atmósferas, mundos decadentes quizá inspirados en el propio aire decadente de Los Ángeles; música para escuchar de noche, para ponerle ritmo a los fantasmas que la habitan; o para escuchar al alba oliendo a alcohol, tabaco y culpa mientras se muere del todo la ciudad justo antes de volver a nacer. De hecho, lo primero de Gliss que aparece en Gabba Gabba Hey! es “Morning Light”. Esa luz de la mañana tan odiada, pero que dice verdades como puños.

9 nov. 2011

THE RIGHT ONS, “Purple Neon Lights” ¿Mejor canción española del año? (2011).


El día 7 de noviembre de este 2011 salió a la venta el tercer disco de los madrileños (¡qué viva Malasaña!) The Right Ons (“Get Out”), una banda no muy conocida pero muy bregada para la juventud de sus componentes (nacidos entre 1980 y 1981) en escenarios de medio mundo, desde Estados Unidos y Brasil a Japón pasando por diversos países europeos. Siempre he pensado que en los escenarios es donde se hace el músico, y en otros lugares y momentos vitales donde nace la música. Y no ser conocidos no les ha impedido codearse con grandes de la música como Mando Diao o The Bellrays. “Grupo gourmet” es expresión más apropiada que “poco conocido”. Su exquisitez musical basada en un rock clásico con ribetes funk y soul me pasó desapercibida. Pero han abandonado su antiguo estilo y me han dado una bofetada. La seguirán dando a los que escuchan su nuevo “Get Out”. Aquí no hay nada blandito. Es un pequeño alijo de sólo siete canciones de rock and roll de extrema pureza.

5 nov. 2011

BAND OF HORSES, "The Funeral" Uno no está derrotado hasta que acepta la derrota (2006).


“The Funeral” es para mí una de las grandes canciones del siglo XXI. Forma y fondo en armonía, para, poéticamente, exponer de forma brillante un tema con el que cualquiera puede sentirse identificado; el fracaso. Es más, el fracaso anticipado, la preparación para el fracaso, la idea de derrota rondando tu vida y enturbiándola. “En cada ocasión estoy preparado para el funeral” repite Band of Horses en este tema. No se trata tanto de la muerte física, como de esa sensación que se sufre cuando una relación se rompe. Preparar el traje negro y tener pagado el nicho y el ataúd, para cuando ella se vaya.

3 nov. 2011

SURFER BLOOD, “Miranda” Nostalgia veraniega (2011).


Uno siempre desea lo que no tiene”, “sólo se valora algo cuando se pierde”. Por fin ha entrado el verdadero otoño. Cuando hablaban de “otoño caliente” se referían a otra cosa, no a un verano que se prolongaba por encima de la lógica. El cambio de hora, el viento, las primeras lluvias, la oscuridad temprana, la ropa olvidada al fondo del armario… va haciendo que el verano comience a diluirse en la memoria. Ahí es cuando ves con una nostalgia impropia del tiempo pasado el último vídeo de los Vaccines, “Wetsuit”, dedicado a los festivales de verano; en esos momentos en que el amenazador y aburrido noviembre llega es cuando escuchas el sonido beat y surf de los andaluces Airbag creyendo que estás en una película en la que siempre es verano; y es cuando lo último de Surfer Blood no sólo te suena bien porque es pegadizo y sencillo de degustar, sino porque te dan ganas de cerrar los ojos y notar el viento aún cálido en tu cara bajando la ventanilla de un coche que va a una playa de la que están yendo los últimos adictos al sol y se quedan los adictos a la puesta de sol con unas cervezas.

1 nov. 2011

THE BLACK KEYS, "Lonely Boy" Peligro de contagio bailongo (2011).


Hay momentos y momentos. Últimamente abundan canciones en este blog o intensas o serias o trascendentes o tristes. No soy vitalmente post-punk ni pienso suicidarme a lo Ian Curtis así que si aparecen canciones así es porque me parecen buenas, interesantes, sinceras, yo qué sé… Pero nada más. Cualquiera busca canciones con las que sentirse identificado, pero casi todos prefieren que esa identificación sea positiva; un buen recuerdo, un subidón de adrenalina, algo bello… y si incita a moverte con una medio sonrisa, mucho mejor. Y aquí está uno de los temas más alegres que he escuchado últimamente, y creo que el más alegre de toda la discografía de los Black Keys. “Lonely Boy”, el adelanto más que prometedor de su nuevo disco “El Camino” (diciembre, 2011).