"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")

8 ene. 2013

THE WHIP, “Trash” Hay que distinguir entre la buena y la mala basura (2006).



Whip vendría a significar “látigo”, y es un nombre adecuado para quien  tiene el poder de mover a cualquiera, sea cual sea su cultural musical. Los zombies de la noche de los garitos más cutres de la ciudad se contonean con lo que les echen en el vaso y en los oídos. Son zombies de locales de garrafón etílico y garrafón musical donde además de envenenar el cuerpo te envenenan el alma con ritmos que van desde el seudoregaeton a la tristemente mítica y trasnochada “Ritmo de la noche”, pasando por algo de rumba cutre y en general “algo” electrónico puesto muy alto y punto. El caso es estar a resguardo del frío de la madrugada para unos, el caso es estar en el ajo, el caso para otros es que ellas están ahí, el caso es no llegar a casa. Pero es una tortura que incluso si vas drogado puede provocarte más que feliz indiferencia un mal viaje de mucho cuidado. Los caballos percherones que nos arrimamos a la barra como torero al burladero cuando de bailar se ha tratado, necesitamos un buen látigo que nos arree para sentirnos realmente bien a las cinco de la mañana entre los zombies; un latigazo de The Whip como “Trash”.

7 ene. 2013

SHARON VAN ETTEN, “Serpents” ”Pensé que me ibas a tomar en serio” (2011).

Es el momento de los buenos propósitos. Uno que debería ser de obligado cumplimiento es el de no hacer el gilipollas por quien no merezca la pena; dejar atrás a la persona en cuestión o llevar una ristra de ajos contra los posibles vampiros que acechen en el camino; seguir adelante arreglando lo roto que quede dentro; escapar, sobre todo escapar; aprender, sobre todo aprender. Es un buen deseo para las uvas de nochevieja y si en tiempos de crisis los Reyes Magos se estiran un poco y regalan una tonelada de fuerza… todo será más fácil. Pero el primer paso es reconocerlo…como en las reuniones de Alcohólicos Anónimos. Yo, Sharon Van Etten, hago el gilipollas por alguien que me hace sufrir. Es un tema universal, pero pocas canciones como “Serpents” transmiten ese miedo, mala baba y reproches de quien decide bajar del altar al falso dios; “disfrutas chupando mis sueños, así que me acostaré con alguien que no seas tú”.

5 ene. 2013

MOMENTO MUSICAL 2012; concierto de EXTREMODURO en el BEC (20-10-2012)

Lo bueno de ser un blog humilde es que no sientes obligaciones. Sacas el último tu particular lista de mejores discos del año 2012, actualizas cuando te da por ahí, y te saltas algunas veces la norma básica de tu propio blog que es de canciones, no de discos, de reseñas de conciertos, de grandes clásicos navideños, etc, etc. Pero una vez al año no hace daño, y no puedo musicalmente pensar en el 2013 si antes no dejo constancia del “momento musical del año”… ¡¡tachán!! Y como este año no han resucitado los Beatles o milagros semejantes, no habrá cuórum acerca de cuál ha sido ese momentazo que diría aquel. Por lo tanto, de nuevo será personal e intransferible, y me alegro mucho porque cada uno haya tenido grandes momentos musicales del año, asociados a un disco, una canción, un concierto, un festival, aprendiendo a tocar su primera canción con la guitarra, cantando en un karaoke borracho o viendo al niño en la escuela encima de un escenario. Pero el momento musical del año para Gabba Gabba Hey! se produjo el 20 de octubre en el Bilbao Exhibition Centre. Incumpliendo mis propias normas una vez más, posteo el comentario que hice (hasta me dio por comentar) en Hipersónica (“Extremoduro en concierto en el BEC; a un paso de ser Dios”). Y puesto que elegir el momento musical del año es lo más subjetivo que puede haber… mi comentario no era una opinión ni una crónica músical, sino una crónica sentimental de tres horas de concierto con otras 16.000 personas.

30 dic. 2012

HOWLER, “America” Lo importante para que salga el plato son buenos ingredientes (2012)



Howler son otra de las revelaciones del año. Al igual que Kadavar no hacen nada nuevo, ni siquiera en la forma en que mezclan los ingredientes ya conocidos, aunque tienen más suerte. Si el hard rock alguien ha decidido que no está de moda, siendo malo quizá porque las barbas y las melenas quedarían muy poco estilosas con las gafas de pasta, el rock acelerado de regusto garagero y surf aún sobreviven a los gurús. Aún no quedas del todo mal si después de ver la película uzbeka en versión original en tu coche suena algo como Howler. Si se cuela Kadavar, qué decir de Extremoduro que además es número uno de ventas cada vez que publican algo… pasa rápido de canción o tus nuevos amigos modernos no te ajuntarán más. Y Howler tienen la suerte de meter en la coctelera de su disco debut “America Give Up” (junio, 2012) las influencias que a muchísima gente nos hace hervir la sangre; The Strokes, Ramones, The Vaccines.

29 dic. 2012

KADAVAR, “Al Out Thoughts” Repasando las perlas olvidadas del año (2012).


 
Va acabando 2012 y ahora es cuando se da cuenta aún más claramente que el tiempo pasa muy deprisa, más para este blog. En la vida hay demasiadas cosas que hacer y demasiadas cosas en que pensar como para escribir todo lo que me gustaría aquí. Y así, aunque Gabba Gabba Hey! no es un blog de actualidad musical, sino sólo un lugar en el compartir canciones del siglo XXI, en este año ha habido discos, revelaciones, que dejan perlas que me hubiera gustado mostrar aquí. Un ejemplo sería Kadavar y las siete (las siete) canciones de su disco debut homónimo, que se publicó este verano. Para mí este trío de berlineses pueden ser la revelación del año, y eso que salvo el respeto debido por los grandes monstruos de la historia del rock, su estilo no es el que ya me pide el cuerpo a mi edad. El hard rock requiere de una intensidad y atención a esa especie de óperas rock de cuerdas que ya no soy capaz de tener y que obligó a que, por ejemplo los Ramones rompieran con todo y cantaran a toda mecha en dos minutos lo que tenían que decir. Sin embargo, Kadavar me parecen tan buenos que mi tendencia innata al aburrimiento cuando las canciones duran más de cinco minutos, desaparece del todo.

15 dic. 2012

TRIBES, “We Were Children” A veces no se pide tanto (2011).



Vale que por mucho que digan en MNE, la revista británica que pretende ser la Biblia de la música Indie, “Tribes” no va a salvar el rock. Ni hace falta que lo salven, ni hace falta que inventen nuevos Mesías por otra parte. Vale que no son los nuevos Strokes, qué falta de respeto. Vale que ni siquiera los nuevos Vaccines, como si estos hubieran envejecido. Vale que por mucho que ellos digan que no quieren ser una banda cualquiera, parecen justamente eso. Vale que parece que han buscado los ingredientes adecuados para gustar a mucha gente de un modo hasta forzado. Tienen de Pixies, tienen de REM, que tienen, eso dicen, de Nirvana(¡?). Vale que eso de tocar en una azotea de un edificio está un poco pasado. Vale que con prejuicios les veo estudiadamente “rockeros”, con la dosis justa de pelillo largo, pinta moderna, entre duros y blandos, entre guapos y no te pases. Vale que no suenan a nada nuevo. Vale que parece que podrían elevar cada canción hasta el cielo y eligen entrar en bucles de algodón con coros de melancolía pop azucarada. Vale, vale, vale… pero hacen canciones bonitas; pero “Were Were Children”, por ejemplo, es una canción bonita.

8 dic. 2012

LORDS OF ALTAMONT, “Ain´t It Fun” Versionando el himno de los Dead Boys (2011).



Este sitio será del siglo XXI pero la música de ahora es hija mestiza de las últimas décadas del siglo XX y yo mismo soy hijo físico deseado de ese siglo. Podré escuchar lo de hoy, es “nuevo”, es el momento que vivimos, es nuestro mundo… pero quién no siente que de algún modo estuvo en la Caverna con los Beatles; en Woodstock o la isla de Wight; en el San Francisco de flores en el pelo; en New Haven cuando Jimbo fue detenido en el escenario; en el Detroit de la Motown o en las calles del Londres del 77. Son lugares comunes y son refugios. Especialmente esos rincones de Manhattan a mediados de los 70 tan cercanos ya  la vez tan lejanos de Wall Street. Allí donde convivían el paro juvenil, la delincuencia, el bajón de la heroína y la resaca de los años 60, los tirados anónimos y los genios como Dylan, Cohen, Kubrick, Arthur Miller a las puertas del Hotel Chelsea, el Greenwich Village, el Lower East Side. Una imagen romántica, decadente, pero dura. El Nueva York dormido y aburrido que estaba explotando. Los Dead Boys llegaron a la Gran Manzana llamados por los Ramones, los inadaptados sociales, los creadores de ese sonido acelerado y casi provocador llamado “punk” que hacía juego casi con lo desagradable del momento. Dead Boys harían uno de los himnos históricos de la desesperación de esa generación, la primera a la que le habían prometido todo y que no tenía nada. Por el camino se llevaron la gloria de ese tema los Guns & Roses, con una versión-copia (perdón, no me gustan los G&R ni de coña). Treinta años después “Ain´t It Fun” es más real que en los 90. Y The Lords of Almont es sólo una excusa.

4 dic. 2012

LOS PUNSETES, “Maricas”, Tristeza bizarra (2008)


 
Los Punsetes siempre se dedicaron a meter el dedo en el ojo. Son como los Pepito Grillo de una cosa entre el pop y el punk (se puede, por poder, se puede casi de todo) que tocaban canciones como el “Bar del Tanario” o “Tráfico de órganos de la Iglesia”, y que cantaban cosas como “no soporto tu amor, me hace peor persona, no soporto los besos que me das a todas horas”; o “tú eres de los que miran en los accidentes, te gusta ver el cuerpo descompuesto de la gente”. Todo ello unido un aire indie demasiado suave para los que buscan letras en las que vomitar, pero a la vez demasiado sucios (musicalmente cada disco más) como para gustar a muchos gafapastas felices. Lo (aparentemente) políticamente incorrecto puede vender, mientras ataque a enemigos comunes que  ya todos odiamos como las injusticias sociales, los dirigentes políticos, el abuso de poder o la corrupción. Pero cuando se meten con la mugre de la cotidianeidad de cualquier españolito de a pie, cuando el aludido puedes ser tú, la cosa cambia. Pasa de ser un grupo rebelde a un grupo tocapelotas. Por eso me gustan especialmente. Sin embargo, un día hicieron una canción en la que sin renunciar para su estilo, ellos, tan mordaces, satíricos, que se meaban en todas las convenciones sociales, ellos… parece que hacen simplemente una canción de rendición. Sin matices.