"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")

3 nov. 2012

THE HIVES, “Patrolling Days”, Defendiendo el complejo de Peter Pan (2012)”


Patrolling Days by The New Yorker
Las palabras lo estropean todo”, esa frase la he escuchado algunas veces. La última vez esta noche viendo ”El ladrón de palabras”. Curioso que lo dijera un escritor, pero tenía en la película todo el sentido. Si una canción puede ser la transmisión en apenas unos minutos de un estado de ánimo, en The Hives se canta sólo para que las guitarras eléctricas y la batería no se sientan solos. Toda la discografía de esta banda sueca de punk rock y garage es igual. Todas las canciones muestran el mismo estado de ánimo. Son hasta excesivamente consecuentes. Pura adrenalina, puro vitalismo, estar vivo sin preguntarse cómo ni por qué, revoluciones a mil, estribillo fácil, ganas de saltar encima de alguien, directo frenético, tomarse la vida poco en serio, hacer lo menos conveniente para los demás, humor negro, negarse a crecer. Aparentemente música adolescente, pero es que todo lo que huela lejanamente a punk debe ser considerado adolescente o joven de verdad en el buen sentido de la palabra. Ese sentido que significa mente y cuerpo en ebullición. Ese negarse a quedarse parado a que vengan las cosas a por ti, sino ir a buscarlas. Poca reflexión, más acción. El movimiento en vez del reposo.

Madurar significa asumir tus propias limitaciones”, otra perla de “El ladrón de palabras”. The Hives asumen su limitación para innovar y para la poesía. Pero nadie que haya cumplido sobradamente los treinta debería asumir su limitación para que, en ocasiones, canciones como “Patrolling Days”, te traslade a la época en que por encima de todo, y quizás por pura naturaleza, sólo querías sentir que no estabas parado. “Te diré lo que voy a hacer; ser una marea creciente, un paseo en montaña rusa”, cantan The Hives en este tema perteneciente a su último disco, “Lex Hives”, el primero en cinco años. No se prodigan demasiado estos chicos, que en quince años han sacado cinco álbumes.

Son uno de los hijos bastardos de la banda que da nombre a este blog, o de los Stooges. Son ramoniles hasta la médula, con la diferencia que los cuatro de Nueva York eran cuatro inadaptados sociales que vestían como lo que eran. Estos cinco suecos parecen chicos bien, post universitarios que sacaban buenas notas y que seguro que son tan cívicos como la fama que precede a su país, donde según una amiga habitan “seres de luz”. Me alegro de que para transmitir descargas eléctricas y ser punk en este siglo no haya necesariamente que comprar boletos para morirte joven llevando una vida que te joda la salud. Suena feo, pero ya ha habido demasiados mártires del rock. Suena feo, pero se puede ser punk y vestir impoluto. De hecho, en muchas de sus giras salen con chaqué al escenario y a mí me parece pura provocación y fanfarronería, como cuando el vocalista Howli´Pelle Almqvist (1978) aprende cuatro palabras en español para gritar varias veces en un concierto que “somos la mejor banda de rock del mundo”. Pues no…pero sí una de las más contundentes y atronadoras, y, sobre todo, de las más divertidas. Y atreverse a ser profundamente divertido, que no vulgar, es ser un revolucionario en este mundo que si lo dejamos a su aire es taaan aburrido y gris.


Página oficial de The Hives

1 comentario:

  1. Siempre hay que creer en los sueños...y no está nada mal sentirse Peter Pan de vez en cuando...sobre todo con lo que nos está tocando vivir...

    ResponderEliminar