"Me dices que sólo perdura el dinero. Me dices que sólo es sincero el sexo roto y no el amor. Te ríes con tu boquita de puta. Amigo, deberías estar en un campo de reeducación." (Pablo Und Destruktion, "Limonov")

24 may. 2012

BIG DEAL, “Seraphine” ”Yo podría durar para siempre en tus brazos sabiendo que nada es para siempre” (2011).


Un diálogo de guitarra eléctrica y otra acústica, y un diálogo vocal entre Alice Costelloe (Londres, 1993) y  Kacey Underwood (California, 1983). Nada más, ni percusión ni bajo. Simple y delicado, minimalismo para expresar la complejidad de las emociones humanas entre la juventud y la madurez. Eso es Big Deal, un dúo que sacó su disco debut “Lights Out” el año pasado y que tiene un origen curioso. A él, profesor de música que buscaba crear un proyecto de banda, una compañera le presentó a su hija, con la intención de que probaran algo juntos. El resultado, ese “Gran Acuerdo” (Big Deal), doce canciones no aptas para estadios, alejadas de la épica, con melodías sencillas, armonía vocal y a la vez cierta sofistificación, que para eso son “indies”. No son simples canciones bonitas simples. Y como muestra, “Seraphine”, un tema que no fue single y que convierte algo aparentemente prosaico como una noche de amor fugaz en algo poético, melancólico, con regusto a tristeza, que es el sabor que queda cuando alguien quiere más de quien no quiere darte más.


Pero si me preguntas, yo podría durar para siempre en tus brazos, sabiendo que nada es para siempre en tus brazos”. “Seraphine” es la llamada de quien sueña con lo eterno junto a otra persona que quizá ni pueda ni quiera pensar en algo tan grande. Es reconocer la derrota, asumir que la noche se acabará, por mucho que esté en sus brazos. Es preguntar si “alguna vez dejarías que no me fuera” cuando se sabe que la respuesta es no. Es una escena que imagino de cama, después de la pelea del sudor, con alguien envuelto en los brazos de quien se ha convertido en algo más que el protector de la noche. Hay cosas que no se piden, se dan. El que mendiga amor sabe que se morirá de hambre.

Algo tan íntimo se escucha sólo. Se devora en silencio, y ahora que ya no hay domingos oscuros de lluvia, por la noche. Disfrutando de la belleza, porque hasta en este mundo tan feo y de crisis aparece la belleza en una canción, en una voz, en un acorde, en entregarse incondicionalmente “en tus brazos, quemándome en llamas, para mantenerte caliente”. Y sobre todo se devora rezando para que nunca seas tan tonto de ser el que se queda proponiendo algo eterno, a quien sólo quiere disfrutar el momento.


Letra traducida de “Seraphine”

La búsqueda de un camino
En tus brazos
Quemándome en llamas
Para mantenerte caliente

Extiende tu mirada a lo lejos
No es nada malo… malo…

Pero si me preguntas
Yo podría durar para siempre en tus brazos
Sabiendo que nada es para siempre en tus brazos
No acabará esta noche?
No acabará esta noche?
Alguna vez dejarías que no me fuera?

Encuéntrame en un sueño
La lucha por los suelos
Encontrar nuestra fantasía
No podría pedirte más
Entregarse con un beso
Calmar la tormenta
En una lista de cristal
Envuelto en tus brazos

Pero si me preguntas
Yo podría durar para siempre en tus brazos
Dándome cuenta de que nada es para siempre en tus brazos

Si me preguntas
Yo podría durar para siempre en tus brazos
Sabiendo que nada es para siempre

En tus brazos
No se acaba la noche?
En tus brazos
No se acaba la noche?
En tus brazos
No se acaba la noche?
En tus brazos
No se acaba la noche?
En tus brazos
No se acaba la noche?
En tus brazos
No se acaba la noche?
 
En tus brazos
Alguna vez dejarías que no me fuera?

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